Gracias a la Medicina deportiva podemos conocer nuestros límites y hacer un ejercicio adecuado. Además se puede prevenir o mejorar muchas enfermedades como la obesidad, la hipertensión y la diabetes.
A través de los programas personalizados de ejercicio físico podemos: mejorar la función mental, la autonomía, la memoria, la rapidez, la imagen corporal, la sensación de bienestar.
Con el deporte se abren nuevas perspectivas en el terreno de la salud y de la prevención en todas las edades:
- Sobre el corazón: Reduce la presión arterial, aumenta la circulación en los músculos, disminuye la formación de coágulos dentro de las arterias.
- Sobre el metabolismo: Aumenta la capacidad de aprovechamiento del oxigeno, reduce el trabajo cardiaco, aumenta el consumo de grasas, o sea que genera pérdida de peso, mejora la tolerancia a la glucosa, o sea que favorece el tratamiento de la diabetes, fortalece la estructura de los huesos, colabora al mantenimiento de una vida sexual plena.
- Sobre los aspectos psicológicos: Disminuye el estrés mental, disminuye el grado de agresividad, ira, ansiedad, angustia y depresión. Disminuye la sensación de fatiga.