La reducción de mamas es un procedimiento que no está recomendado en mujeres que pretendan dar el pecho en el futuro.
Una reducción de mamas o mamoplastia de reducción nunca debe de ser realizada en pacientes que presenten alguna infección activa en su cuerpo.
No es recomendable realizar una reducción de mamas en pacientes con alteraciones de la coagulación de la sangre y/o en la cicatrización de los tejidos.
Tampoco es recomendable en pacientes con debilidad en el sistema inmune.
La reducción mamaria no está indicada en pacientes que están o pudieran estar embarazadas.
No es recomendada para pacientes con una enfermedad mental en tratamiento.
La reducción de mama no debería realizarse en pacientes muy perfeccionistas o con expectativas poco realistas.