En la primera consulta el paciente junto con el cirujano plástico dejarán claras cuales son las expectativas y los posibles resultados de la otoplastia a practicar.
Recomendamos que los padres estén pendientes de los sentimientos de sus hijos en lo relacionado a sus orejas; no es bueno insistirle al niño para que se opere las orejas, espere a que sea el niño el que se lo pida. Los niños que no se sienten cómodos con sus orejas y quieren operarse suelen ser menos rebeldes en los pasos previos a la cirugía facial, como a la hora de solicitarle análisis, pruebas de anestesia, visitas al cirujano, se prestan a las exploraciones y serán más felices con el resultado tras la otoplastia.
En la reunión con el cirujano plástico sea lo más claro posible sobre qué resultados espera de la otoplastia, si el paciente es un adulto, se le recomienda que sea claro sobre cuánto tabaco consume, comente también con el cirujano si está tomando alguna medicación, vitaminas o cualquier otro medicamento o droga. Para que la otoplastia salga lo mejor posible y con el mínimo riesgo, el cirujano ha de tener el máximo de información posible. Si el paciente es un niño, revisaremos junto a sus padres los motivos por los cuales el niño quiere practicarse la otoplastia y le recomendaremos la técnica más efectiva.
En esta reunión identificaremos el defecto a corregir con la otoplastia, dejaremos claro cuales serán los posibles resultados de la cirugía facial, el cirujano plástico le dará consejos para preparar la otoplastia, estos consejos ha de seguirlos al pie de la letra si quiere conseguir los mejores resultados con el mínimo riesgo.
Nuestro cirujano plástico repasará con usted cada uno de los pasos a seguir en la operación de orejas para que todo le quede bien claro, le informará de los riesgos, complicaciones, tipo de anestesia que se usará en la operación y resultados finales, que según su caso, se obtendrán de la cirugía facial. El cirujano le solicitará análisis o pruebas médicas que sean necesarias, le tomará fotografías para tener imágenes antes de la otoplastia y pueda compararlas con los resultados obtenidos tras la operación.
Asegúrese de estar acompañado de un adulto responsable que le ayude a regresar a casa tras la otoplastia y le haga el postoperatorio más fácil durante los primeros días, siempre que lo necesite.
En estas consultas previas a la otoplastia le daremos consejos para preparar la cirugía facial, las recomendaciones más habituales son:
La otoplastia se realiza en un hospital y por un equipo médico con experiencia, usted contará con todas las garantías.
La otoplastia casi siempre se practica en régimen ambulatorio, el paciente no necesita quedarse en el hospital, a no ser que la otoplastia sea compleja o lo recomiende el cirujano plástico, pero esto sucede en pocos casos.
En la otoplastia el tipo de anestesia que se usa generalmente es anestesia local, solo se le dormirán las orejas y la zona de alrededor, pero en ocasiones se puede optar por anestesia general, se le dormirá completamente, dependiendo de la dificultad del procedimiento y dependiendo de lo que usted y su cirujano prefieran. Si el niño es muy pequeño podríamos recomendarle anestesia general de forma que duerma durante la operación. Para chicos mayores o adultos preferimos la anestesia local + sedación, con esto el paciente estará despierto pero relajado.
La otoplastia suele durar entre una y dos horas aunque en cirugías más complicadas como reconstrucciones totales o parciales de la oreja, se tarda más tiempo.
A grandes rasgos, los pasos a seguir en una otoplastia son, realizar un pequeño corte en la parte posterior de la oreja de arriba abajo, para que el cartílago quede al aire. Esto nos da la opción de tallar el cartílago y conseguir que se doble hacia atrás simulando los pliegues naturales de la oreja, para mantener la nueva posición y forma de la oreja a veces es necesario poner puntos internos y cortar alguna parte del cartílago para que el resultado sea lo más natural posible. Como paso final, si es necesario se corta parte de la piel que sobra en la parte de atrás de la oreja y se sutura el corte realizado. Este corte generará una cicatriz la cual quedará disimulada en la parte trasera de la oreja.
Aunque la otoplastia en algunos casos solo sea necesaria en una de las dos orejas, se operan las dos para que el resultado quede lo más natural y simétrico posible.
Después de la otoplastia, el cirujano vendará las orejas para que permanezcan en su sito, este vendaje tendrá que llevarlo durante unos días, luego será sustituido por otro más discreto, a modo de cinta que deberá llevar al menos unas tres semanas. Tras la otoplastia deberá tener especial cuidado con sus orejas, sobre todo durante la noche y al realizar cualquier ejercicio, esfuerzo físico o juego, para no alterar la posición de las orejas tras la otoplastia y hasta su total recuperación.