La abdominoplastia no está indicada para mujeres que quieran ser madres tras operarse, pues la retirada de piel y el estiramiento muscular no le servirá de nada si vuelve a dilatar la zona, además ya no tendrá piel suficiente para soportar tal estiramiento.
La abdominoplastia no se recomienda como método de reducción de peso en pacientes obesos.
Los pacientes que tengan previsto perder mucho peso a corto plazo por dietas, deben posponer la cirugía hasta haber perdido todo el peso que deseen.
Nuestro cirujano plástico no le recomendará practicarse una abdominoplastia si usted se ha sometido recientemente a otra cirugía en la misma zona.
Tampoco es recomendada una operación para reducir abdomen en pacientes con problemas de circulación.
Una abdominoplastia tampoco es recomendable a personas que tengan problemas de cicatrización, en esta intervención, este es un factor muy importante a tener en cuenta por la incisión que se practica a lo largo del bajo vientre.
Cualquier cirugía plástica nunca debe realizarse en pacientes que presenten alguna infección activa en su cuerpo. Siempre se deberá proponer una nueva cita para realizar la operación cuando desaparezca la infección.
No se recomienda realizar una abdominoplastia en pacientes con problemas de coagulación de la sangre o debilidad en el sistema inmunitario.
La reducción de abdomen no es recomendable si la paciente está o sospecha estar embarazada.
La cirugía para reducir abdomen no deberá realizarse en pacientes con expectativas poco realistas. Antes de tomar una decisión consulte con nuestro cirujano plástico las expectativas en su caso.